Las sugerencias cruciales de Alexander von Humboldt

Desde el punto de vista oceanográfico, distinguió las corrientes oceánicas poco profundas impulsadas por el viento de las mucho más fuertes, causadas por diferencias en la densidad, reconoció la afluencia de agua polar en los trópicos y la corriente perus la dinámica del agua flotante.

Fue el primero en definir el clima, que todav√≠a es v√°lido hoy en d√≠a, como un complejo que puede ser comprendido y medido en sus elementos, calcul√≥ la temperatura media anual de las estaciones que hab√≠a visto cr√≠ticamente durante Mannheim y combin√≥ los mismos valores con ¬ęisotermas¬Ľ, ¬ęcompletamente Analog√≠a de las curvas isog√≥nicas de Halleys (1702) ‚ÄĚ.

El fundador de climatología

Al hacerlo, no solo present√≥ la inconfundible masa de n√ļmeros de un vistazo en un espacio manejable, sino que tambi√©n cre√≥ un m√©todo de investigaci√≥n indispensable en las isolinas de los m√°s variados tipos, que ahora aumentan r√°pidamente.

Aclaró fundamentalmente y en sus diversos tipos el clima tropical desde las tierras bajas hasta las heladas alturas andinas, reconoció la influencia de la atmósfera en el clima, fue el primero en hacer una clara distinción entre el clima solar y el clima real, el clima del mar y el clima continental, examinó las condiciones de glaciación en los altos Andes y el clima desértico en la costa oeste de América del Sur, todo corroborando físicamente midiendo los elementos.

Se convirti√≥ en el fundador de climatolog√≠a y meteorolog√≠a, oceanograf√≠a e investigaci√≥n en alta monta√Īa. Por supuesto, las conexiones entre el clima y la flora saltaron a sus ojos si hubiera recogido las plantas teniendo en cuenta las condiciones de su sitio. Dej√≥ el trabajo sistem√°tico a especialistas, pero escribi√≥ sus propias ¬ęIdeas para una fisonom√≠a de las plantas¬Ľ (1806), ¬ęIdeas para una geograf√≠a de las plantas¬Ľ (1807) y el ¬ęProlegomena de distributione geographica plantarum¬Ľ (1817) con el que fund√≥ la geograf√≠a vegetal.

El cambio de vegetación

Trat√≥ de cuantificar la vegetaci√≥n en su fisonom√≠a, sus condiciones ecol√≥gicas, sus migraciones, su distribuci√≥n y, si es posible, tambi√©n sus reservas, describi√≥ la selva tropical, las estepas, el cambio de vegetaci√≥n con el aumento de las monta√Īas tropicales, sigui√≥ sus zonas en el latitudes m√°s altas e ilustra sus resultados a trav√©s de perfiles. A. Grisebach recibi√≥ sus sugerencias cruciales de H. dos generaciones despu√©s en cada direcci√≥n de la geograf√≠a de plantas que se ramifica r√°pidamente .

Describi√≥ dos estados, Cuba y M√©xico, como complejos de un orden a√ļn m√°s alto. En contraste con las estad√≠sticas prevalecientes, √©l no expandi√≥ est√°ticamente su contenido espacial de acuerdo con las categor√≠as, sino que resolvi√≥ las interrelaciones y las causalidades que tejen en todo el pa√≠s, el juego de fuerzas en su totalidad. Con esto se convirti√≥ en el fundador de la geograf√≠a, el √°rea central de la geograf√≠a.

Trabajos de topografía en Bolívar

Esta forma crítica de sus investigaciones lo condujo naturalmente a descubrir una gran cantidad de desarrollos indeseables en estos países coloniales económicamente explotadosy sugerencias concretas para mejorar. Finalmente H. también el iniciador real del Canal de Panamá, para cuya construcción discutió varias rutas e inició más trabajos de topografía en Bolívar.

Todos los movimientos de tierra de H. , incluidos sus diarios de viaje, imponen numerosas comparaciones de los hallazgos dados con otros similares, no se adhieren a las observaciones individuales en ninguna parte, buscan la ley y la regla, a través de las cuales siguen siendo legibles y estimulantes.

Esto hace que su cuaderno de viaje sea una cadena de peque√Īas monograf√≠as. En el ensayo m√°s famoso de sus ¬ęVistas de la naturaleza¬Ľ (1807): ¬ęAcerca de las estepas y los desiertos¬Ľ, la comparaci√≥n mundial de estos paisajes similares es el principio de la representaci√≥n, por el cual fund√≥ los ¬ęEstudios comparativos del paisaje¬Ľ.

La interposición de un nomadismo

Como etn√≥logo, H. fue uno de los iniciadores de estudios estadounidenses posteriores con sus ¬ęVues des Cordill√®res et monumens des peuples indig√®nes de l’Am√©rique¬Ľ (2 vols. , 1810). Tambi√©n demostr√≥, entre otras cosas, el surgimiento de la cultura agr√≠cola directamente de la econom√≠a colectiva, sin la interposici√≥n de un nomadismo que no era posible en Estados Unidos.

Dado que todo lo que le hab√≠a resultado evidente solo parec√≠a comprensible en su historia, las obras de H. son un tesoro √ļnico de la historia de la ciencia. En su ¬ęExamen critique de l’histoire de la g√©ographie du Nouveau Continent et des progr√®s de l’astronomie nautique aux¬Ľ, dedic√≥ un estudio puramente hist√≥rico y completo que solo un cient√≠fico natural bien informado puede escribir en la historia de la geograf√≠a n√°utica medieval 15-16 si√®cles ‚ÄĚ.

Su ¬ęKosmos¬Ľ (5 Vols y Registerbd. , 1845-1862) fue el √ļltimo intento de una ¬ędescripci√≥n f√≠sica del mundo¬Ľ por un individuo basado en su propia investigaci√≥n en casi todas las √°reas y el resumen de la literatura relevante en el mundo. El segundo volumen es particularmente peculiar e intenta presentar hist√≥ricamente el ¬ęreflejo¬Ľ de la investigaci√≥n sobre la cultura general; porque era evidente que se forma la ciencia; Era un extra√Īo para √©l como un poder demon√≠aco.

La constante conexión humanitaria

Lo m√°s importante, contra H.Cualquier inquietud planteada es irrelevante. Un juicio basado √ļnicamente en el ¬ęcosmos¬Ľ (Bruhns, II, p. 3) puede desclasificarlo como un ¬ęcoleccionista¬Ľ cient√≠fico, negarle el poder creativo y solo alguien que use palabras individuales como ¬ępintura de la naturaleza¬Ľ (hoy dir√≠a ¬ęintegraci√≥n¬Ľ para esto) ) se qued√≥ atrapado o resentido por el hecho de que √©l tambi√©n escribi√≥ libros legibles.

Puede decirle, el observador raramente vergonzoso y autocr√≠tico que finalmente desmitific√≥ la naturaleza y quiso rastrear todo a las leyes causales formuladas matem√°ticamente, una visi√≥n ¬ęest√©tica¬Ľ de la naturaleza. Lo que mantuvo viva su memoria fue la constante conexi√≥n humanitaria de su investigaci√≥n, que quer√≠a contribuir a la ¬ęliberaci√≥n¬Ľ del ser humano, es decir, su esp√≠ritu goetheano, pero sin los prejuicios est√©ticos que de hecho ocasionalmente se llevaron a la investigaci√≥n.

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